22/5/10

Curiosidades.

Tiempos de instituto en los que el uno aún iba delante. Dieciséis o diecisiete, probablemente. Vida que empieza a ir hacía alguna parte entre tanto ruido diario y continuo. Era uno de esos juegos trampa que sugería la profesora para, en realidad, ver lo que éramos capaces de escribir. Tenías que describirte con diez palabras, y eras libre para hacerlo de la manera que quisieras, aunque solía decir que intentásemos ser originales y a la vez no demasiado evidentes en lo que pusiéramos. Eso último lo decía porque luego, cada semana, leía unas cuantas de esas descripciones en voz alta y toda la clase debía averiguar de quién se trataba. Después, el autor tenía que exponerse a una crítica, tanto por parte de los compañeros como de la profesora, en sentido positivo y negativo.
Me acuerdo de que no sabía qué escribir, ni cómo hacerlo. Tenía poco tiempo y debía darme prisa. Y esto, finalmente, es lo que escribí:


Es curioso volver a encontrarte con estas cosas después de un tiempo. Me gusta comprobar que ya por aquel entonces era muy consciente de mí misma. Originalidad y un poco de ironía, y un toque exquisito de descaro, aunque quizá exageré un poco en la manera de expresarlo o no supe escoger la más apropiada para la ocasión. Y pienso que, en parte, he cambiado, aunque no tanto como para dejar de ser lo que era en ese tiempo, no como para haber perdido mi identidad, no como para haber dejado de ser Yo.

12/5/10

Experiencias II.

- No me acompañéis, que ya se está haciendo de noche.
- Sí, es verdad...
- No os preocupéis. Cuando llegue a casa os llamo para que os quedéis tranquilos.
- Ten cuidado.
- Sí. El martes intentaré pasarme a mediodía. ¡Os quiero!
Ella se aleja ligera, decidida. Siente fuerza dentro de sí y juraría que la energía de la primavera le ha traspasado la piel. Ahora debe cruzar la calle. Sigue andando hasta la segunda parada del autobús. Mira la pantalla y comprueba que quedan cinco minutos para que pase el que debe coger. Apoya su espalda en un poste y se sitúa de frente a la calzada. Se queda absorta. Piensa en todo y en nada mientras la brisa remueve su melena. De repente, un chispazo en su mente la reanima. Mira a su izquierda y ve a dos chicos. Están en un poste paralelo al que ella usa como apoyo. Sólo han bastado unos segundos para que los latidos de su corazón se sucedan con más rapidez.
No, pero no es posible -se dice mientras se echa el pelo para atrás-. No, no, vamos, no pueden ser allos.
Pero los dos chicos se aproximan y se quedan casi al lado. Supone que también la han mirado. No puede evitarlo y vuelve a mirar hacia ellos, con disimulo y cuidado, pero lo hace.
Dios, no me lo puedo creer. Dos chicos, juntos, con un aspecto que logra recordarme de tal manera al de ellos... -piensa-. Lo único que no encaja es la edad. Bueno, y Dawson no llevaba el pelo tan largo. Ahora que lo pienso, no creo que Nico vista así tampoco...
El autobús se para y ella sube. Los dos chicos también han subido al mismo autobús. Procura ponerse en un lugar que no le permita tenerlos muy a la vista.
Vale, tranquila, si estás acostumbrada a ese tipo de cosas. No tiene importancia, no tiene... -habla consigo misma-. Interrumpe su autoconvencimiento. La luz impacta en la cara de ese chico tan parecido a Dawson. Esto no puede ser cierto, joder. ¿Es una broma? No me lo explico -se dice, molesta, a sí misma-. ¿Qué quieren decir todas estas cosas? ¿Por qué tienen que ocurrir constantemente? Esa piel blanca, perfecta, que se hace tan extraña en un hombre jóven. Esos lunares, tiernos, adorables. El mismo color de pelo. ¿Cómo es posible? Y... ¿qué me dices del otro? Por favor, como si encontrarse con la cara de Nico, o una tan parecida, fuera tan fácil. Esas facciones tan rectas, tan marcadas. Ese pelo oscuro de corte un poco desigual, liso, pero rebelde, provocativo. Y esa tonalidad de piel, bronceada, que se sabe a simple vista. ¿Alguien puede explicarme de qué va todo esto?


(Sí, esta imagen también es como para quedarse sin habla, como diría Holden. Cuando la vi, la asociación fue inmediata. Es como decir... "-Mira, el interrogante amarillo de mi vida. Aquí está. -Bah... un signo de interrogación coloreado de amarillo. ¿Qué puede haber de complejo en eso? -Ehmmm... pues... la verdad es que mucho...").

¿Y qué me dices de lo que pasó al día siguiente? Una amiga me manda un mensaje para vernos por la mañana y hablar de unas cosas pendientes. Espero a que termine la clase y me dispongo a responderle que no puedo, que tengo clase. Hasta ahí todo bien. Busco en la agenda su nombre, lo selecciono y, antes de que pueda reaccionar, le doy a enviar. No sé cómo, pero también aparecía Dawson como destinatario. Mierda. Todo por hacer las cosas mecánicamente, por no hacerlo con detenimiento y, posiblemente, por la torpeza de no darme cuenta de que selecciono nombres que no pretendo seleccionar. ¿Por qué ese nombre, precisamente ese? Eva y Dawson están separados en la agenda por siete nombres... Joder.

5/5/10

¿Cuántas especies existen? Estimaciones.

Es sorprendente el hecho de que los cientifícos conocen mejor cuántas estrellas hay en la galaxia que cuántas especies hay sobre la Tierra. Las estimaciones de la diversidad de las especies del mundo oscilan entre 2 millones y 100 millones de especies, siendo la estimación más precisa de alrededor de 10 millones; de ellas, sólo 1,4 millones han recibido nombre. Los problemas que plantean los límites de los conocimientos actuales sobre la diversidad de las especies se complican debido a la falta de una base de datos o una lista centralizada de las especies del mundo.

Siguen descubriéndose nuevas especies, inclusive nuevas aves y mamíferos. Como promedio, cada año se descubren alrededor de 3 nuevas especies de aves. Otros grupos de vertebrados están todavía lejos de haber sido descriptos completamente: se estima que el 40% de los peces de agua dulce de América del Sur todavía no han sido clasificados.

Los científicos se vieron sorprendidos en 1980 por el descubrimiento de una enorme diversidad de insectos en los bosques tropicales. En un estudio, por ejemplo, de apenas 19 árboles de Panamá, un 80% de las 1.200 especies de escarabajos descubiertas eran desconocidas para la ciencia. Por lo menos entre 6 millones y 9 millones de especies de artrópodos - y posiblemente más de 30 millones - viven, según ahora se cree, en los trópicos y sólo una pequeña fracción ha sido descripta.

A medida que los científicos comienzan a investigar otros ecosistemas poco conocidos, como el suelo y las profundidades del mar, se vuelven comunes los descubrimientos "sorprendentes" de especies. La sorpresa es injustificada. Tan solo un metro cuadrado de bosques templados puede albergar 200.000 acáridos y decenas de miles de otros invertebrados. Una extensión similar de pasturas tropicales puede albergar 32 millones de nematodos, y un gramo del mismo suelo puede alojar 90 millones de bacterias y otros microbios. Todavía se desconoce por completo cuántas especies contienen esas comunidades.
Los sistemas marinos también revelan una insospechada diversidad. Los científicos creen que el suelo de las profundidades del mar puede contener no menos de un millón de especies no descriptas. Hace menos de dos décadas se descubrieron nuevas comunidades completas de organismos, comunidades de celenterados hidrotérmicos. Más de 20 nuevas familias o subfamilias, 50 nuevos géneros y 100 nuevas especies de esas comunidades han sido identificadas.

30/4/10

Un poco de humor.

El chico está sentado sobre la cama de su profesor de Historia, en su habitación, frente a él. El jóven parece haber aceptado con resignación la reprimenda que le espera. Todo parece indicar que se trataría de algo serio, pero no. ¿Cómo iba a ser algo serio con detalles como éste?

(...) "Empezó también a meterse el dedo en la nariz. Hacía como si sólo se la estuviera pellizcando, pero la verdad es que se metía el dedo gordo hasta arriba. Supongo que pensaba que no importaba porque sólo estaba yo en la habitación. A mí no me imporataba, sólo que da bastante asco ver a alguien hurgándose la nariz." (…)


26/4/10

Forrest Gump.

Mi mamá dice que la vida es como una caja de bombones, nunca sabes qué te va a tocar.

Mamá siempre decia que se puede decir mucho sobre una persona por sus zapatos: a dónde van, a dónde estuvieron. Yo usé un montón de zapatos.

Yo no sé si mamá tenía razón o si la tiene el teniente Dan. Yo no sé si todos tenemos un destino o si estamos flotando casualmente como en una brisa... pero yo creo que pueden ser ambas, puede que ambas estén ocurriendo al mismo tiempo.

Mamá siempre decía las cosas de manera que yo las entendiera.

Yo no sé mucho de casi nada.

Puede que yo no sea muy listo, pero si sé lo que es el amor.

Somos como pan y mantequilla.

- Eres una mamá, Jenny.
- Sí, soy una mamá. Se llama Forrest.
- Como yo...
- Se llama igual que su padre.
- ¿Su papá también se llama Forrest?
- Tú eres su padre, Forrest.



Pues... no lo sé. A veces paraba de llover por un tiempo para que las estrellas salieran, y eso era agradable. Era como justo antes de que el sol se pusiera sobre el canal. Había siempre un millón de chispas en el agua como en aquel lago de la montaña. Era todo tan claro, Jenny, parecía como si hubiese dos cielos, uno sobre la cima del otro. Y, luego, en el desierto, cuando el sol salía, no podía distinguir donde el cielo terminaba y la tierra comenzaba. Era tan hermoso.

Ese día estabamos caminando, como siempre, y, luego, asi, como si nada, alguien paró la lluvia y el sol salió.

Es curioso lo que un jóven recuerda, porque yo no recuerdo haber nacido, no recuerdo lo que me regalaron para mi primera Navidad y no recuerdo a dónde fui para mi primer picnic, pero si recuerdo la primera vez que escuché la voz más dulce de todo el mundo.

Por supuesto que todos somos diferentes, Forrest. Si Dios hubiese querido que fuéramos iguales, nos habría puesto a todos aparatos en las piernas.


 

. Yo me llamo Benjamín Buford Blue, pero todos me llaman Bubba. Como si fuera de una tribu africana, ¿te imaginas?
- Yo me llamo Forrest Gump. Todos me llaman Forrest Gump.

Aquel día, sin niguna razón en particular, decidí salir a correr. Corrí hasta el final del camino, y cuando llegué, pensé que tal vez podía correr hasta el final del pueblo. Y cuando llegué, pensé que tal vez podía correr hasta el condado de Greenbow. Noté que si había llegado tan lejos, tal vez podía correr a través del gran estado de Alabama. Y eso fue lo que hice. Corrí atravesando Alabama. Sin niguna razón en particular, seguía corriendo. Corrí derecho hasta el océano, y cuando llegué, noté que ya había llegado lejos, y que tal vez debía dar la vuelta y continuar corriendo. Y cuando llegué al otro océano, noté que debía dar la vuelta y continuar corriendo. Cuando tenía sueño, dormía. Cuando tenia hambre, comía. Cuando debía... tu sabés, iba.

- ¿Has estado en un barco de gambas?
- No, pero he estado en un barco de personas.

Las gambas son la fruta del mar. Pueden hacerse a la brasa, cocidas, al horno, al vapor, salteadas, se pueden hacer pinchos de gambas, gambas criollas, guiso de gambas, gambas fritas, rebozadas, sofritas o gambas con piña, gambas al limón, gambas con mango, con pimientos, sopa de gambas, en estofado, en ensaladas, gambas con patatas, hamburguesa de gambas, sándwich de gambas y… creo que eso es todo.

- ¡Ya, mi Sargento!
- ¡Gump! ¿Por qué has montado esa arma tan rápido?
- Porque es lo que usted ordenó, mi sargento.
- ¡Demonios, Gump! Si no fuera porque desperdiciaría un gran soldado, te recomendaría para la escuela de oficiales. Ahora desmonta esa arma y comienza de nuevo.

- Soldado Gump, ¿para qué estás aquí?
- Para hacer todo lo que usted mande, mi sargento.
- ¡Demonios, Gump! Es la mejor respuesta que he oído en toda mi vida.

13/4/10

Insomnio biomédico.

Anoche estuve leyendo hasta las 04:30 de la madrugada, aproximadamente. No, no es broma. No, tampoco estoy loca (bueno, esto no lo diré muy alto porque creo que tengo mis momentos). Y, ¿qué estuve leyendo? Un libro sobre Biomedicina que me captura mentalmente y consigue que lea y lea y duerma cuatro horas (algo preocupante, por otro lado, mi relación con las horas de sueño).
Con un rotulador amarillo fosforito para subrayar en mi mano derecha y medio vaso de coca-cola light colocado frente a mí sobre la mesa, leí unas 175 páginas (con muchas ilustraciones y letra grande, que no soy Lisa Simpson) en algo más de dos horas. No está mal.


El campo biomédico me resulta fascinante, en general. Estoy conociendo cosas que nunca me había planteado como, por ejemplo, que existen formas de inmortalidad. Las investigaciones sobre el cáncer, en su mayoría, se llevan a cabo con células cancerosas que son extraídas de los pacientes. Esto, más o menos, es algo fácilmente deducible para casi todo el mundo, pero no me imaginaba que tan solo alimenténdolas bien y manteniéndolas a una temperatura adecuada, pueden ser inmortales; y no sólo eso, sino que, además, tienen capacidad de crecer y reproducirse en el laboratorio. Increíble.
Por otro lado, eso sí, hay que puntualizar que esto sólo es posible en aquellas células más agresivas, ya que no todas son capaces de seguir vivas fuera del cuerpo.


6/4/10

Palabras que me gusta pronunciar III.

Verbos: asimilar, husmear, retractar, equiparar, renunciar, soslayar, reflexionar, interpretar, verificar, restaurar, cohibir, sucumbir, rebatir, examinar, traumatizar, incrustar, insistir, calcular, falsificar, sincronizar, manipular, contradecir, culpabilizar, suspender, intervenir, incrementar, verbalizar, subsanar.

Términos científicos: mirístico, inmiscible, helio, metionina, anfótero, alifático, criptón, tecnedio, hidratación, hemoglobina, cilindro, semicírculo, circunferencia, ecosistema, polarización, biosíntesis, aminoácido, inanición, abcisa, cúbico, cartilaginoso, fucelarano, carragenano.

Términos especiales: ponencia, insignificante, tolerancia, totalitarismo, absoluto, pluma, intimidad, alegoría, metafórico, arrogancia, magnetismo, constelación, firmamento, silencio, protocolo, permisivo, prohibitivo, opaco, turbio, visceral, asertivo, sujeto, xenofobia, proyecto, planificación.